29 mar. 2014

«Capitán América: El Soldado de Invierno», el escudazo sobre la mesa de Marvel

«Una semana más, y tras haber sido apaleado y acusado de capitalista asqueroso, vuelve RduTcB, un blog que actualiza desde la UVI».
Entradilla cortesía del bueno de Rob. Escriban la suya aquí y podrán salir escogidos.

Creo que es un secreto a voces que el que aquí escribe es un fan acérrimo de las películas del Universo Marvel Cinematográfico. Ya saben, Los Vengadores, Iron Man 3... de Thor: El mundo oscuro ya no tanto, pero en fin, la enlazo también para hacer autopromoción, JEJÉ. El caso es que, como ya sabrán los adalides de la sapiencia que me sigan en Twitter (columnita derecha, ricos míos, está para algo), estaba entusiasmadísimo por el estreno de Capitán América: El Soldado de Invierno, la nueva aventura del primer Vengador.





¿Estaba justificada mi expectación? Joder, Y TANTO QUE SÍ. El Soldado de Invierno (que estuvo a punto de tener este título tan locuelo) supone un punto y aparte en el Universo Marvel Cinematográfico (UMC de aquí en adelante), y es un thriller político conspiranoico dirigido con muchísimo acierto por los hermanos Russo. Sí, sí, los de Community

En fin, no les aburriré contándoles los más y los menos de este PELICULOTE al que le he dado mis dieses de manera literal en FilmAffinity. En su lugar, seguiré mi esquema tradicional para este tipo de entradas y trataré los puntos más destacables. Y sí, va a haber spoilers. Si no han visto la película aún (¿a qué esperan, desgraciaos?), cogen, van al cine, y en cuanto vuelvan leen mi entrada. Ver la película es la excusa para leer mi entrada, hombre ya.


«¡Ved la película, o sabréis que mi nombre es Yahvé cuando mi venganza caiga sobre vosotros!»


- El Capi: El bueno de Steve Rogers nunca ha sido uno de mis personajes favoritos, lo confieso. Me pasa un poco como con Superman: es tan bueno, tan íntegro y con una moral tan férrea, que suele aburrirme. Digamos que es El Hormiguero de los superhéroes: es tan blanco, tan puro, que irrita. El propio Chris Evans comentaba en una entrevista que se corría el riesgo de aburrir al público si no se le encontraba un conflicto, y vaya si lo han hecho en El Soldado de Invierno

Los lectores de tebeos ya estamos acostumbrados a que el Capi se rebele contra el gobierno y el sistema de vez en cuando para defender ideales superiores, por mucho que la imagen que exista en la conciencia colectiva es que el defensor de la libertad y la justicia es un símbolo del imperialismo y el fascismo. A ver, sí, lleva un uniforme que es UNA PUTA BANDERA, pero si miramos más allá de eso, veremos que Rogers se ha puesto infinidad de veces del lado de las minorías oprimidas.


«—¿Sabe, Furia? Yo no soy racista, pero en mis tiempos…
—Ya estamos con lo de sus tiempos. Señor, qué cruz».


En El Soldado de Invierno, el Capi vive una montaña rusa emocional de aúpa, de agárrate y no te menees e incluso, si me apuran, del quince. Visita a una anciana Peggy Carter, se enfrenta a S.H.I.E.L.D., descubre que Hydra no solo sigue en activo, sino que siempre ha operado oculta en el propio Servicio Homologado de Inteligencia, Espionaje, Logística y Defensa; se entera de que su viejo amigo Bucky sigue vivo e intenta matarle… vamos, que el pobre no gana pa’ disgustos.

Hay que reconocer que Marvel ha sabido acertar con los repartos, y Chris Evans encaja a la perfección con esa imagen de chico de bandera (¿lo pillan, eeeeeeeeh?), personificación de todo lo que es bueno, justo, y demás zarandajas. Con buena presencia dentro del traje y más que correcto fuera de él, Evans es un gran Capi.


- El Soldado de Invierno: Es curioso que el personaje que da nombre a la película no salga tanto como pudiera parecer, la verdad. Sin embargo, las contadas apariciones de Bucky causan un gran impacto en la película.


«Aquí, de tranks».


El Soldado de Invierno impone bastante, con su brazo sacado del Bionic Commando y su máscara de Harry Osborn en la horrorosa Spider-Man 3. La identidad de Mecánico McBrazo no se revela hasta más o menos la mitad de la película… o hasta que uno ve los carteles, porque joder, que pone que es Sebastian Stan, ¿eh? Que ya salía en la primera. QUE EN EL TRÁILER SALE SIN MÁSCARA.


HO BALLA NO ME LO EXPERAVA


Con todo, y pese a que en vídeos promocionales hablaban ABIERTAMENTE de la verdadera identidad del Soldado de Invierno, parece que a gran parte del público no le ha llegado esa información. Cosa que no entiendo. Pero en fin.

El caso es que El Soldado de Invierno sirve más bien como historia de origen de la nueva identidad de Bucky, y deja la puerta abierta a un mayor desarrollo en la ya anunciada tercera parte de la saga del Capi. Los que hemos leído tebeos ya podemos olernos por dónde irán seguramente los tiros, ya que a Chris Evans solo le quedan tres películas en su contrato y Sebastian Stan firmó por nueve. De hecho, hay más de un plano en la película que apunta hacia cierto relevo generacional…


Como este, por ejemplo.


En fin, veremos por dónde tira la cosa, pero si bien Stan no me convenció especialmente como Bucky, en esta película da un salto cualitativo. En la mirada del Soldado de Invierno se intuye cierta melancolía en escenas como en la que le devuelve el escudazo al Capitán América, y cuando lo «recalibran» lo vemos bien jodido. Que todo bien, oigan. No hay quejas. Venga, tirando.


- El humor: Una de las características comunes a todas las películas de Marvel es el humor. En ocasiones, como en la saga Iron Man, está muy bien empleado. En otras, como en las películas de Thor, suele provocar bastante vergüenza ajena. En Los Vengadores hay un buen equilibrio, pero en ocasiones chocaba mucho con la situación dramática («¡Demasiado pronto!», exclamaban los espectadores) y quedaba algo rarete.


«¡QUE ME DES EL ESCUDO, COPÓOOOOOOON, QUE TENGO QUE HACER NUEVE PELÍCULAAAAAS…!»


No pasa esto con Capitán América: El Soldado de Invierno, donde parece que Marvel ha encontrado por fin el equilibrio justo entre acción, diálogos, conflicto y comedia. Los toques más ligeros hacen un buen contraste con el drama, y no son chistes tontos como el de Thor cogiendo el metro EN MITAD DE LA BATALLA FINAL. De hecho, hasta el cameo de Stan Lee no consiste en «jajá, ¡es Stan Lee!», sino que es sencillamente un gag en el que sí, es el entrañable y carismático líder de la Casa de las Ideas, pero podría estar protagonizado por otro señor y funcionaría igual. 

Y hablando de cameos, el de Danny Pudi (sí, sí, Abed de Community) me desconcertó muchísimo. Me descolocó tremendamente. Evidentemente, no es culpa de la película, sino mía, que estando tan acostumbrado a verlo en ese papel me quedé con el culo torcidísimo al verlo de empleado de S.H.I.E.L.D., la verdad. Pero bueno, que todo cool. Cool, cool, cool.


- Los villanos: Los repartos de actores maduros de Marvel son acojonantes. Ya va siendo hora de reconocerlo. Jeff Bridges en Iron Man, Anthony Hopkins en Thor, Hugo Weaving en Capitán América, Tim Roth y William Hurt en El increíble Hulk, el reputísimo Ben Kingsley en Iron Man 3, Glenn Close en la futura Guardianes de la Galaxia, y Robert Redford en Capitán América: El Soldado de Invierno.

Redford da vida a Alexander Pierce, ese tipo en apariencia afable, pero a la vez sospechoso. Y es que cuando un cartel nos pregunta si un personaje es de fiar, es que no es de fiar. Evidentemente, no vemos a Redford repartiendo hostias (más allá de una bofetada de padre al Soldado de Invierno), pero resulta una presencia imponente.


«Oye, que no hay cristal, ¿qué mierda es esta?»


Del Soldado de Invierno ya hemos hablado antes, así que pasaremos directamente a esos dos villanos secundarios que me sorprendieron gratamente: Batroc el Saltador y Brock «Calavera» Rumlow.

Lo de meter a Batroc, un villano de tercera, como primer «jefe final» de la película me parece una idea cojonuda. Es una manera de empezar la cinta con algo de acción, y el deportista de artes marciales Georges St-Pierre da pie a una pelea espectacular y acrobática con el Capi.

Rumlow es una de las sorpresas de la película. Frank Grillo tiene tal aire de tipo duro y curtido en mil batallas que casi da pena que lo hayan cogido para ser Calavera, porque cada vez que salía en pantalla no podía dejar de pensar en lo cojonudo que estaría como el Castigador. El final deja la puerta abierta para su regreso, así que seguramente no hayamos visto lo último de Manny Calavera.


Aunque luego le curten bien el lomo, pero vaya.


Con todo, mi aparición favorita fue la de Arnim Zola. Me parece que la forma de haberlo traído de entre los muertos sin dejar de ser fiel a su manera a los tebeos es magistral: Zola es una inteligencia artificial cuyo rostro aparece en un monitor. Es algo que yo creo que nadie se veía venir, y siempre es bueno volver a ver a Toby Jones… aunque esté hecho de unos y ceros.


- S.H.I.E.L.D. e Hydra: Que nos la han metido doblá, chatos. Que S.H.I.E.L.D. llevaba siendo corrupta desde hace décadas. ¡Que S.H.I.E.L.D. es el PP del Universo Marvel Cinematográfico!

La revelación de que Hydra ha estado infiltrada en S.H.I.E.L.D. y dictando órdenes que se ajustaran a sus intereses encaja perfectamente con ese momento de Los Vengadores en el que vemos que están desarrollando armas muy similares a las que desarrollaba Hydra a raíz del Teseracto, y su caída entronca con la imposibilidad de localizarlos en Iron Man 3 y Thor: El mundo oscuro.

Con la caída de S.H.I.E.L.D. se abre un nuevo abanico de posibilidades para el futuro. ¿Cómo afectará esto a los agentes íntegros? ¿Volverá S.H.I.E.L.D en forma de organización más pequeña, casi de grupo de guerrilla? ¿Qué agencia nos servirá de deus ex machina en futuras películas? ¿Cómo influirá en la serie Agentes de S.H.I.E.L.D.? ¿A alguien le importa la pregunta anterior?


«Hola, soy el agente Sitwell. Quizá me recuerden porque salí en Agentes de S.H.I.E.L.D. y… ¡no, no, no se vayan…!»


- La trama: Cuesta creer que los guionistas sean los mismos que los artífices de ese argumento simple y ramplón que sufría Thor: El mundo oscuro, donde el malo era malo porque sí y la primera hora pasaba como una eternidad.

El Soldado de Invierno es seguramente la película más madura de Marvel hasta el momento. Ojo, «madura», que no «seriota», «solemne» ni «nolaniana», con giros de guion, arcos de personajes bien definidos, buen tratamiento de los personajes, un ritmo trepidante que no decae, ramificaciones hacia el resto del UMC… impecable, la verdad.

Se agradece que la película sea tan coral y tenga un reparto tan equilibrado. Imagino que Markus y McFeely eran conscientes de que un personaje como el Capi necesita unos buenos secundarios que lo apoyen, y Furia, la Viuda Negra (con ese colgante con una flecha, ay…) y Falcon son unos apoyos de aúpa. Y por supuesto, no olvidemos a la Agente 13, esa «Sharon» que habla por teléfono con su tía y que… en fin, los lectores de tebeos ya saben cómo va la historia.


- Sam Wilson, «Falcon»: Otra de las sorpresas de la película es lo bien que funciona Anthony Mackie como Wilson y la buena química que se trae con Chris Evans.


PE-TAR-LO.


Evidentemente, han tirado por el look Ultimate para esta encarnación del Halcón. La verdad es que es de agradecer, porque no me imagino a ninguna división militar yendo en mallas blancas y rojas al campo de batalla. El aspecto tecnológico encaja muchísimo mejor con lo establecido en el UMC, le pese a quien le pese.

A muchos les habrá extrañado que hayan dejado el nombre en inglés en lugar de traducirlo por su contrapartida comiquera, el Halcón. Según me explicó el traductor de la película, Quico Rovira-Beleta (con una carrera extensísima a sus espaldas), fue cosa de la distribuidora. La verdad es que en este caso he de darles la razón: podría confundirse con Ojo de Halcón.

«¡Pero uno es negro y vuela y el otro es blanco y tira flechas!», dirá más de uno, no sin razón. Y sí, es cierto, pero recordemos que a Ojo de Halcón lo llamaban «el Halcón» en su primera aparición en Los Vengadores. En una hipotética aparición conjunta futura, podría resultar confuso. Recordemos que en inglés, Hawkeye poco tiene en común con Falcon. Así que esta vez comprendo perfectamente y estoy de acuerdo con la decisión del cliente original.


«¡Volando voy, volando vengo, vengo!». No me miren así, TENÍA que hacer ese chiste. Órdenes del juez.


Además, Rovira-Beleta (que también ha traducido las últimas películas de Star Trek y la trilogía nueva de Star Wars) es marvelita de toda la vida. Vaya, que a él no se le escapa un término.


- La continuidad: Al contrario que en Agentes de S.H.I.E.L.D., donde la idea que tienen de cohesionar el UMC es decir cada dos por tres «conozco a Iron Man» o mencionar «lo de Nueva York», El Soldado de Invierno entrelaza de forma intachable las distintas franquicias.

Esa mención a la sustancia que ralentiza el ritmo cardiaco «desarrollada por Banner para controlar sus problemas de estrés», la aparición del senador Stern, la mención casual a Iron Man, la aparición fugaz de la Torre de los Vengadores cuando Hydra está escogiendo objetivos… y esa mención a ese FACULTATIVO RARUNO. La mención a ese MATASANOS ESTRAFALARIO. LA MENCIÓN AL PUTO DOCTOR EXTRAÑO.


¡Por las bandas carmesí de Cyttorak!


Esa mención CON NOMBRE Y APELLIDO a Stephen Extraño (aquí sí permitieron la traducción del apellido para encajarla con la del tebeo), cuya película ya está en desarrollo y que Kevin Feige ha descrito como una mezcla entre Ditko, Kubrick, Miyazaki y The Matrix. Esperemos que entre para la Fase 3, porque esa película puede ser un LOCURÓN.


- El futuro: No entiendo que a estas alturas aún haya gente que se vaya antes de que acaben los créditos. Personalmente, siempre me quedo a verlos, pero es que aunque fuera de los que pasan del tema, joder, ya es (o debería ser) vox populi que las películas de Marvel traen sorpresa. En este caso, dos. Y QUÉ DOS.

La última escena nos muestra al Soldado de Invierno visitando la exposición del Capitán América en el museo y leyendo un texto sobre James «Bucky» Buchanan. Vamos, sobre él mismo. Una escena bastante relevante, ¿no?


Bucky, muy pocho porque casi nadie se quedó a ver su escena.


Vale, pero es que la anterior, dirigida por Joss Whedon, nos presenta al Barón Von Strucker, una de las cabezas de Hydra (nunca mejor dicho), que habla de los voluntarios mientras nos enseñan el cetro de Loki en Los Vengadores. ¿Está Hydra experimentando con humanos? ¿Es este el equivalente de los mutantes en el UMC? Recordemos que mientras Fox tenga los derechos de la saga de la Patrulla-X, Marvel no puede utilizar la palabra «mutante».

Lo que sí puede, por un rollo de derechos muy complicado, es usar a Mercurio y a la Bruja Escarlata. Y lo han hecho. Los gemelos aparecen encerrados en sendas celdas, Mercurio tambaleándose de un lado a otro a alta velocidad, y la Bruja Escarlata haciendo levitar unos bloques de madera. «Es la era de los milagros», dice Von Strucker. Imagino que tirarán por ahí para poder seguir usando el tema recurrente de los grafitis con «M» y demás. A mí ME MOLA.


Lo que también me mola es el look de la Bruja Escarlata en La era de Ultrón. GUACA GUACA HUBBA HUBBA.


Lo que está claro es que Capitán América: El Soldado de Invierno es un punto y aparte en la continuidad del UMC. Un puñetazo sobre la mesa dado por la Marvel, que, ebria de poder, ha dicho «SE VAN A ACABAR LAS TONTERÍAS AQUÍ, ME CAGO EN MI PUTA VIDA». Y yo digo SÍ, joder. Yo digo SÍ una y mil veces.

Y la próxima parada será Guardianes de la Galaxia, donde, por cierto, se han visto vehículos con el logo antiguo de S.H.I.E.L.D., quienes probablemente tengan algo que ver con el traslado de Peter Quill al espacio cuando era un crío... Ay, si es que le tienen el ojo echado a todo, los jodíos.

En fin, ya saben… AAAAAAAH AAAAAAH AAAAAH AH! JUCD ON A FILIN AIM JAI ON BILIVIIIIN!!!!




Y ya que han llegado hasta aquí, me veo obligado a meterles un par de cuñitas publicitarias. La primera es que estaré el 12 de abril en el Weekend Play de Málaga dando una charla sobre superhéroes, cultura pop y traducción, y luego en una mesa redonda sobre doblaje con, entre otros, Fernando Cabrera, voz de, entre otros, Sheldon Cooper, Chris Griffin y Walter White Jr., así que HAN DE VENIR.

La segunda es que el Mediometrash que hicimos en el festival internacional de mediometrajes La Cabina se ha independizado bajo el nombre CinemaScupe. Películas malas comentadas en directo por Raúl Salazar, de Un respeto a las canas y El Jueves, Sixto García, actor, locutor y showman en general, y su seguro servidor. Tenemos Facebook, Twitter, y anunciaremos fechas muy pronto. Estense atentos.


Y ahora sí, ¡a comentar, malditos, a comentar…!